viernes, 6 de diciembre de 2013

TÉCNICAS E INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN PARA GARANTIZAR LA VERACIDAD EN LA INFORMACIÓN

 Un aspecto fundamental a tener en cuenta es: “la validez de dicha información”. No es raro encontrar mucha información disponible, pero tampoco es menos cierto que gran parte de la misma puede tener algunos errores o no ser suficientemente válida.
Es necesario saber clasificar esa información en válida o no válida para la realización de actividades educativas o de otro tipo.
Antiguamente, la solución era bastante más sencilla, ya que la mayoría de la información la sacábamos de fuentes contrastadas bastante fiables.
Pero hoy en día no hay ningún tipo de “filtro” que permita que se publique sólo la información correcta en la web.
Cualquiera con un ordenador conectado a Internet puede subir cualquier tipo de información y, ello no significa que la misma sea correcta (ya que no hay ningún organismo que se encarga de corregirla antes de ser subida).

Además, incluso que tenga algún tipo de “filtro” (Wikipedia), no significa que el mismo sea el más adecuado y, que no haya posibilidad de referenciar o publicar información incorrecta. 
  Por tanto, para considerar una información que se haya disponible en Internet como válida, habremos de tener muy en cuenta, como mínimo, los siguientes factores:
AUTOR DE LA MISMA
Responder a la pregunta de ¿quién lo ha escrito? o ¿qué trayectoria profesional tiene el redactor de la información bloguero, científico, docente, etc.? nos dará una indicación importante sobre la validez de dicha información. 
Dichos autores, que indican que su información es fiable y garantizada por otros a los que sí les hemos otorgado previamente esa presunción de veracidad.

Exactitud y verificación de los detalles de la información

Esta es una parte muy importante del proceso para garantizar su validez, especialmente cuando nos encontremos con un autor desconocido o, que no haya publicado nunca en el mundo de la publicación “reglada” (libros, revistas científicas, etc).

VIGENCIA
La vigencia de la información se refiere al momento de la publicación.
  Esto nos permitirá descartar información que pueda llegar a ser o considerarse obsoleta y usar la más actualizada. Eso sí, aunque en nuevas tecnología convenga usar referencia de menos de cinco años (por el crecimiento y cambios exponenciales que presenta su uso: en herramientas y situaciones de aula), en otros temas podemos usar referencias algo más antiguas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario